
Dice una antigua leyenda cantada por pastores y que corría de chozo en chozo en las gélidas noche de invierno mientras se degustaban las recias carne sazonadas y los etílicos caldos vegetales , que nuestros antepasados el pueblo Celta de los Vettones , después de recorrer los pétreos caminos de las cimas de Gredos , divisaron un profundo y verde valle creyendo descubrir la tierra donde habitaban los dioses , temerosos de estropear con sus huellas el paraíso de seres tan poderosos, entraron descalzándose y en total silencio , caminaron todo el día y no osaron de cazar ,ni comer ,ni beber, ni tomar nada por donde pasaron , al llegar la noche no habiendo encontrado nigun rastro de dioses, concluyeron bajo el encanto de la luna llena, que tan vello lugar de cálidos bosques y aguas tan puras era el último lugar donde los dioses encarnados habían habitado, quedando el Dios del agua atrapado en forma de Valle, formándose las gargantas y arroyos con sus venas.
En honor a sus antepasados le llamaron Gertis y nunca volverían a entrar ni ellos ni nadie para proteger su sangre, solo fuera del Valle el rio del dios Gertico cuidaría de sus ganados y cada vez que se asentaran en nuevas tierras honrarían al dios esculpiendo un verraco de piedra.
